Durante algún tiempo he cumplido con mi rutina de caminar diariamente entre media hora y 45 minutos, y sintiéndome frustrada si no lograba hacerlo, como si dejara de cumplir algún requisito con alguien (en realidad si no lo hago siento que me fallo a mí misma). Hace un par de meses estuve enferma, y por el tipo de dolencia me recomendaron reposo por casi un mes. Desde entonces no he vuelto a retomar mi rutina de ejercicio y he puesto miles de excusas para no hacerlo, que si no tenia el tiempo, que si la falta de vehiculo para llegar temprano al lugar donde camino, y últimamente, la lluvia fue mi excusa perfecta. Pero mi cuerpo, ya acostumbrado al ejercicio, me lo está exigiendo, si mencionar las libras que he aumentado por haber estado inactiva. Y me asalta el temor de ser desaprobada si no cumplo con un estándar de belleza impuesto por el mundo. Hace un par de días recordé lo que dice 1ª. de Timoteo 4:8 , cuando Pablo aconseja a su joven discípulo Timoteo, que se ejercite en la pied...
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