jueves, 25 de noviembre de 2010

Oveja de Su prado


No sé ni siquiera como voy a comenzar esta nueva entrada. No sé que palabras voy a utilizar, no sé si voy a llorar, lo más seguro es que sí lo haga.

Han sido días difíciles en una lucha tremenda por querer hacer mi voluntad sabiendo que no es la de Dios para mi vida. Por que estando segura de cual es mi lugar, con mi Pastor y mi redil, he estado viendo el prado vecino pensando que a lo mejor ése es el que va a tener lo que quiero y necesito. Pero luego algo en mis adentros me decía: Estas loca? eso representa un peligro, sabes perfectamente que eso es temporal, que la alegría va a ser momentánea y al final será más grande el dolor... y luego volver al primer pensamiento... y no querer rendirme, sabiendo que hay un precio que pagar.

Y luego Dios interviene. Y como celoso que es, actúa como a El le place y de la manera que debe hacerlo para que yo entienda que soy oveja de Su prado, que le pertenezco y que nunca va a dejar que nadie me arrebate de Su mano. Y entonces viene el dolor inmenso cuando el Pastor tiene que quebrar una de sus patas para que sus pasos no le dirijan a la muerte segura, sino que la obliguen a quedarse a Su lado. El dueño del otro prado se enoja, prolifera palabras de maldición y mentira, y ella llora, tiene miedo, y se da cuenta que tiene que rendirse, dejarse tomar por el Pastor y ser llevada de regreso al redil. Mientras tanto, El curará las heridas, le hablará con amor y le dirá que fue necesario que lo hiciera...

Y vuelve a mi memoria Jeremias 43:19 " OTRA VEZ abriré camino en el desierto y ríos en la soledad..." Y me pregunto cuantas veces más será necesario el pasar por ésto, cuantas veces más El va a querer hacerlo conmigo... y si no se cansará de mi terquedad??

Pero en este momento: "...he despertado en el redil, no sé como, entre algodones y cuidados del Pastor, y antes de poder hablar de mi pasado, me atraviesan Sus Palabras y Su Voz: que se alegra tanto que yo haya vuelto a casa, que no tiemble, que descanse, que no pasa nada...y dormida en su regazo, lo he sabido:tengo vida, tengo dueño, soy querida..."

Que inmensa Gracia, que inmenso Amor!