sábado, 12 de junio de 2010

FORTALEZAS


Tuve la oportunida de ver la película "El Principe de Persia", una historia de fantasía que ahora no voy a comentar en este sitio. Mas bien quise escribir sobre algo que me llamó la atención y que está relacionado con una de las lecciones más grandes que he recibido de Dios.

En una de las escenas puede verse como un grupo de hombres está subiendo el enorme muro que constituye la defensa de la ciudad que están conquistando. Esa era la fortaleza que la defendía de cualquier ataque del exterior. Entonces vinieron a mi mente los versículos que Dios ha estado poniendo en mi corazón ultimamente: 2a. de Corintios 10: 3-4 "pues aunque vivimos en el mundo, no libramos batallas como lo hace el mundo. Las armas con que luchamos no son del mundo, sino que tienen el poder divino para derribar fortalezas. Destruimos argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevamos cautivo todo pensamiento para que se someta a Cristo.

La palabra fortaleza tiene distintos usos, puede ser un sinónimo de fuerza o vigor, y por otra parte se trata de una defensa natural que tiene un lugar o puesto por su misma situacion, o es un recinto fortificado, como un castillo, una ciudadela, etc. preparado para resistir ataques o invasiones.

A lo largo de nuestra vida hemos construido fortalezas alrededor de nuestra mente para "defendernos" de situaciones que en algún momento nos causaron dolor, frustracion, o cualquier otro sentimiento desagradable. Entonces, nuestra manera de pensar está centrada en ello y vivimos creyendo que mientras más alta es esa pared, estamos mejor protegidos de los "ataques" del exterior. No nos damos cuenta que realmente estamos presos dentro de ellas, y hemos escogido vivir así por que no queremos que venga alguien a derribarlas por temor a ser dañados.

Que equivocados estamos al querer detener el paso de Aquél que es capaz de destruirlas por medio de Su amor y Su Palabra, y que lo único que quiere es liberarnos de esos pensamientos de dolor, temor y frustracion de los que estamos presos!

Cuales son las fortalezas o muros que cada uno de nosotros hemos levantado alrededor nuestro? Orgullo? autosuficiencia? baja autoestima? odio? falta de perdón? enojo? La Biblia dice que nuestras armas tienen el poder divino para derribarlas, asi que por que no abrimos por entero la puerta de nuestro corazón y creemos a Su palabra, para que nuestro Libertador- Cristo- entre y derribe cada una de ellas?

El nos quiere libres, nos hizo libres a través del sacrificio de Cristo en la cruz. Nosotros solo tenemos que creerlo y aceptar esa libertad para no depender más de una pared para que nos defienda. Ya tenemos al mejor abogado defensor en Jesucristo!