jueves, 25 de noviembre de 2010

Oveja de Su prado


No sé ni siquiera como voy a comenzar esta nueva entrada. No sé que palabras voy a utilizar, no sé si voy a llorar, lo más seguro es que sí lo haga.

Han sido días difíciles en una lucha tremenda por querer hacer mi voluntad sabiendo que no es la de Dios para mi vida. Por que estando segura de cual es mi lugar, con mi Pastor y mi redil, he estado viendo el prado vecino pensando que a lo mejor ése es el que va a tener lo que quiero y necesito. Pero luego algo en mis adentros me decía: Estas loca? eso representa un peligro, sabes perfectamente que eso es temporal, que la alegría va a ser momentánea y al final será más grande el dolor... y luego volver al primer pensamiento... y no querer rendirme, sabiendo que hay un precio que pagar.

Y luego Dios interviene. Y como celoso que es, actúa como a El le place y de la manera que debe hacerlo para que yo entienda que soy oveja de Su prado, que le pertenezco y que nunca va a dejar que nadie me arrebate de Su mano. Y entonces viene el dolor inmenso cuando el Pastor tiene que quebrar una de sus patas para que sus pasos no le dirijan a la muerte segura, sino que la obliguen a quedarse a Su lado. El dueño del otro prado se enoja, prolifera palabras de maldición y mentira, y ella llora, tiene miedo, y se da cuenta que tiene que rendirse, dejarse tomar por el Pastor y ser llevada de regreso al redil. Mientras tanto, El curará las heridas, le hablará con amor y le dirá que fue necesario que lo hiciera...

Y vuelve a mi memoria Jeremias 43:19 " OTRA VEZ abriré camino en el desierto y ríos en la soledad..." Y me pregunto cuantas veces más será necesario el pasar por ésto, cuantas veces más El va a querer hacerlo conmigo... y si no se cansará de mi terquedad??

Pero en este momento: "...he despertado en el redil, no sé como, entre algodones y cuidados del Pastor, y antes de poder hablar de mi pasado, me atraviesan Sus Palabras y Su Voz: que se alegra tanto que yo haya vuelto a casa, que no tiemble, que descanse, que no pasa nada...y dormida en su regazo, lo he sabido:tengo vida, tengo dueño, soy querida..."

Que inmensa Gracia, que inmenso Amor!

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Pies de cierva en Lugares Altos

Cuando comencé este blog mencioné que estaba leyendo un libro que se llamaba "Pies de cierva en lugares altos" Es libro es una alegoría que representa el peregrinaje que cada uno de nosotros debe dar antes de que logremos vivir en los lugares altos.

La autora del libro es Hannah Hurnanrd; y el personaje principal es Miedosa, quien decide comenzar su peregrinaje espiritual a través de los lugares difíciles con sus dos compañeras Pena y Congoja. El libro representa ese ahhelo de los hijos de Dios para recibir la dirección hacia nuevas alturas de amor, gozo y victoria.

Veo hacia atrás y me doy cuenta de como Dios me trajo por esos lugares: el desierto, las costas de soledad, el viejo muro del mar, el precipicio de la injuria, los bosques de peligro y tribulación, la interminable niebla, el valle de la pérdida, el lugar de la unción, las inundaciones y la sepultura en las montañas. A medida que pasé por peligros en cada uno de estos lugares, vencí con Su ayuda mis peores miedos hasta que por fin llegué a los Lugares Altos y recibí, al igual que Miedosa, un nuevo nombre.

El nunca me consideró como era yo en realidad, lisiada, débil, torcida y cobarde. El me vió de la forma que sería cuando cumpliera lo que había prometido y me trajera a los Lugares Altos, valiente y transformada por el amor de Dios.

"Apresúrate, Amado mío en las alturas,
Y sé semejante al corzo o al cervatillo,
Sobre las montañas de los dulces aromas,
Y en los lugares altos donde estás conmigo;
Te seguiré con los hermosos pies de cierva;
como cuando ésta va detrás del ciervo,
A los lugares llenos de abrojos y de piedras,
pues ir donde tú vayas es todo lo que anhelo"
(Cantar de los Cantares)


No tengo palabras para expresar mi gratitud hacia mi eterno Pastor, quien es mi fortaleza, ya hecho mis pies como los de las ciervas, y por las alturas me hace caminar... (Habacuc 3:19)

sábado, 4 de septiembre de 2010

Mi seguridad en El


Hace unos días recibí un mensaje que me hacía recordar por qué el Señor es mi seguridad. Cada una de estas razones son como una especie de llave que he decidido utilizar para abrir mi corazón a la Palabra de Dios, y no dejar entrar los pensamientos que el enemigo quiere poner en mi mente para hacerme creer lo contrario a lo que Dios dice de mí.

-No tengo que buscar mi valor en otras personas por que El me lo da gratuitamente.

-Voy a recordar que El es mi fortaleza y que mi corazón está seguro en El.

-Mi confianza no puede ser sacudida por que El es quien me la dá.

-No tengo que fundamentar mi valor de la manera que el mundo me lo dice, sino debo construirla en El.

-Cuando estoy dudando de quien soy o lo que necesito hacer, voy a dejar que sea El quien me levante.

-Protegeré mi mente y corazón de las mentiras del enemigo y tendré la victoria en Jesucristo.

-No debo temer lo que la gente piensa de mí pues sé quien soy en El.

-Alabo a Dios por que mi seguridad en El me lleva a la felicidad y a vivir una vida plena, que la recibo también de El!


Salmo 5:11
Pero alégrense todos los que en ti se refugian; para siempre canten con júbilo, porque tú los proteges; regocíjense en ti los que aman tu nombre.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Libre para El!



Un mes más finalizó ayer, y aún estoy sorprendida de la manera en la que Dios cerró un círculo que yo no había sido capaz de cerrarlo con mis fuerzas. No sé ni siquiera como describirlo aquí. Solo sé y puedo proclamar que las promesas de Dios son ciertas, que El promete lo que cumple si tan solo nosotros creemos en Su Palabra y en Su justicia, y nos rendimos totalmente a El.

Tuve que renunciar a mí misma, a mis sentimientos, a mis pensamientos, a mis propias decisiones y escogí Su voluntad. Y aunque esa rendición fue increíblemente difícil, yo sabía en mi corazón que era lo único que iba a poder sacarme de ese estado de inmobilidad, de estancamiento, y a veces hasta de retroceso en mi caminar con Dios.

Ahora veo como El me trajo de la mano, la manera como Su amor estuvo conmigo, he conocido el celo de Su espíritu por el mío, que no iba a soltarme nunca, porque le pertenezco. Y todo ha valido la pena! Entonces El me trajo a memoria la palabra que me dio hace un año, cuando pedí Su ayuda para comenzar este proceso:

"Si tu dispusieras tu corazón, y extendiereis a él tus manos; si alguna iniquidad hubiere en tu mano, y la echares de tí, Y no consintieres que more en tu casa la injusticia, entonces levantarás tu rostro limpio de mancha. Y serás fuerte, y nada temerás; Y olvidarás tu miseria o te acordarás de ella como aguas que pasaron. La vida te será más clara que el mediodía; aunque oscureciere,será como la mañana. Tendrás confianza, por que hay esperanza.." (Job 11:13-18)

No hay amor más grande, no hay nadie que pueda ocupar el lugar que solo le pertenece a Jesucristo en nuestros corazones, no hay nadie que nos ame de la manera que El lo hace. Y solo puedo decir con todo mi corazón: "me libró, por que se agradó de mí…" (Salmo 18:19). Sólo quiero seguir agradándole a El! Soy libre para El!

domingo, 8 de agosto de 2010

La Reina Esther


‎"Hay un momento en la historia de nuestra vida cuando Dios nos desafía a tomar una decisión. Es un "ahora o nunca". Como Mardoqueo cuando le dijo a la Reina Esther: Quien sabe si para esta hora Dios te puso ahí". S.Contreras

Esta frase ha llamado mi atención y me ha inquietado a estudiar el libro de Esther. Tiene que ver con ese momento tan trascendental en el que tenemos que tomar una decisión confiando que Dios nos ha llevado a ese momento, para cumplir Su voluntad en nosotros de acuerdo a lo que El ya tiene planeado desde antes de la fundación del mundo. Claro, tomar la decisión requiere de mucho valor. Y Esther fue una mujer valiente.

Buscando un poco de historia, encontré este sitio que quiero compartir y cuyo enlace e introduccion dejo a continuación, pues contiene una sinopsis de esta hermosa historia.

"Esta pequeña joya (refiriendose al libro de Esther), oculta en un rincón oscuro del Antiguo Testamento, es un libro sumamente rico y además es histórico. Aunque lamentablemente sigue habiendo actualmente personas que afirman que algunos de los relatos del Antiguo Testamento son leyendas, existe evidencia substancial de que los acontecimientos que se cuentan en Ester sucedieron de verdad. Tuvieron lugar durante los días de la cautividad de Israel cuando estuvo sometida como nación a esclavitud en Babilonia. Durante los tiempos de aquella cautividad surgió un hombre que, como primer ministro de Babilonia, lanzó un ataque contra los judíos e intentó borrar a este pueblo de la faz de la tierra, de la misma manera que Hitler lo intentó en época más reciente, pero Dios se movió de manera maravillosa para librar a su pueblo por medio de Ester, que se convirtió en reina de este reino extranjero".

http://www.pbc.org/files/messages/3052/0217sp.html

viernes, 6 de agosto de 2010

Seguir adelante...



He descubierto que en mi caminar con el Señor hubo momentos en los que me detuve, por encontrarme con alguna situación que llamó mi atención o con una persona que apareció inesperadamente y hacia quien sentí la misma atracción, y tomé la decision de "tomar un descanso" y no seguir la ruta trazada por Dios para mi vida.

Este punto de "distracción" funcionaba por un tiempo, y me sentía tan bien que olvidaba que mi verdadero destino estaba adelante, esperando por mi. Al final de la experiencia lo único que gané fue fracaso y frustración, y siempre fue sumamente difícil retomar el camino. Quizá por que invertía todas mis energías en esa situación pensando que valía la pena. Quizá por que creía que iba a ser capaz de manejarla yo sola, o quizá por que sentía que esa persona me necesitaba y que debía darle mi atención y tiempo.

En los últimos días he recibido mensajes claros de Dios al respecto. Y es precisamente por que El sabe que estoy desde hace algun tiempo tratando de retomar el camino que interrumpí en algun punto. Y me he sentido cansada, y he sentido tristeza, y he experimentado culpa, impotencia, frustración, y me he dado cuenta de todo el tiempo que perdí dedicando todo mi ser a algo que no tenía ningun valor en la Eternidad de Dios, que es mi destino final.

Asi que este día decido seguir adelante, dar ese primer paso confiando que la gracia de Dios me sostiene, y que aunque todo en este mundo cambie (incluso yo misma) El permanece siempre fiel.

Seguiré adelante, por que El me espera, con una vida maravillosa en la eternidad.

martes, 3 de agosto de 2010

Las lecciones de mi Padre



No dejo de maravillarme con lo cuidadoso que ha sido Dios conmigo hasta este día. Veo como me ha llevado de la mano y me ha guiado por caminos que yo nunca escogí recorrer, pero que El tenia preparados para mi por que han sido los mejores. Y siempre lo ha ha hecho con amor. Siempre.

El sabe que si me suelto de su mano voy a correr hacia donde El no quiere que vaya, voy a perseguir los sueños que no son los Suyos para mi vida. Sabe que aunque a mí me parezcan buenos, eso caminos son de sufrimiento y dolor, y El no desea esto para mi. Sus pensamientos acerca de mí son de paz y no de mal (Jeremias 29:11).

Y he conocido el celo de Dios, ese anhelo de Su Espiritu por hablar siempre al mío y demostrarme Su amor eterno y perfecto para que no busque nada fuera de El.

Pero como oveja torpe y necia, muchas veces dejé de seguir a mi Pastor, no quise escuchar Su voz y decidí ir al prado vecino, por que me pareció mas verde y mas atractivo, "agradable a los ojos" (Genesis 3:6). Y al soltarme de la mano de mi Padre, al dejar de escuchar la voz de mi Pastor, lo unico que pude experimentar fue dolor, frustración, tristeza. Pero en medio de mi desobediencia estaba mi Padre, esperandome a que volviera mis ojos a El y le pidiera que de nuevo me tomara de Su mano, que me trajera de regreso al redil, a mi hogar.

Y en medio de todo el quebranto y mis lágrimas, he podido conocer su disciplina pero al mismo tiempo Su maravilloso consuelo. Aun cuando me exhortaba para que dejara de ser arrogante, insujeta y desobediente (Si, esas fueron las palabras que usó a través de alguien), pude sentir su cuidado y amor. Y luego me ha dicho: "Yo habito con el quebrantado y humilde de espíritu para hacer vivir el espiritu de los humildes y para vivificar el corazón de los quebrantados" (isaias 57:15)

Sí, he sido quebrantada, pero ahora mi espíritu vive y mi corazón le glorifica.

Y no quiero volver a soltarme de Su mano!

sábado, 31 de julio de 2010

Despues de la Lluvia...




Es increible las maneras como Dios nos habla,puede ser a traves de una canción, las palabras de alguien -que muchas veces ni siquiera es un amigo pero en ese momento se convierte en un ángel- o la lectura de algo con mucho significado para nosotros. Este dia recibí este devocional, y decidí incluirlo en este lugar por que fue impactante, siento como si yo lo hubiera escrito, y se trata precisamente de lo que sucede despues de la lluvia...

"Mientras escribo ésto, escucho la lluvia cayendo afuera. Y conozco muy bien ese sonido. He caminado bajo la lluvia por casi seis años debido a una tormenta personal. Durante todo ese tiempo, Dios me prometió cubrirme con Su paraguas, y El ha sido fiel y lo ha cumplido.

Mis circunstancias no han cambiado mucho, pero yo si. Y repentinamente, esta estación lluviosa tambien. Dios ha estado susurrando a mi oido lo que sucede despues de la lluvia. Yo ni siquiera habia pensado en ello, pero definitivamente que es bueno.

La lluvia trae vida, nuevos retoños y crecimiento,flores, belleza.

"¡Mira! El invierno ha pasado
y con él se han ido las lluvias.
Ya han brotado flores en el campo,
ya ha llegado el tiempo de cantar,[a]
ya se escucha en nuestra tierra
el arrullo de las tórtolas.
Ya tiene higos la higuera,
y los viñedos esparcen su aroma.
Levántate, amor mío;
anda, hermosa mía, vamos..." (Cantares 2:11-13)


Estoy viviendo estas palabras. Viviendo los sueños que están renaciendo. Viviendo la esperanza que se torna en belleza. Redescubriendo la alegría. Hay vida despues de la lluvia. Se los juro.

Así que si ustedes estan en medio de una tormenta, por favor sepan que yo ya estuve ahí. Conozco el dolor, la frustración, las heridas. Y también sé que es lo que viene despues de la lluvia. Y -aunque nunca pensé decir estas palabras- vale la pena.

No desmayes mujer, no importa lo mal que parezca todo ahora, Dios te vé a traves de ello. Y él caminará en medio de la lluvia contigo"

(Holley Gerth - Heart to Heart by Holley)

lunes, 26 de julio de 2010

Puertas



Las puertas cerradas siempre despiertan curiosidad.
Queremos saber que es lo que hay al otro lado de ellas.
Cuando estamos pequeños y nos dicen "No abras esa puerta",
la curiosidas nos empuja a hacerlo.

Cuando hemos crecido sabemos que al abrir una puerta
encontraremos cosas, personas, sorpresas.
Algunas veces son situaciones desagradables
y estamos conscientes de ello.
O simplemente no nos llevan a ningun lado.
Es como abrir una puerta y que, justo detras de ella
nos encontremos con otra pared.

Lo que no entiendo es,
Por qué insistimos en abrirlas si sabemos
que nos llevaran al mismo lugar? o a ninguno?
Por que volvemos a abrirlas una y otra vez
para encontrar lo que no queremos, lo que no nos gusta?
O para darnos cuenta que no vamos a ninguna parte?

Quizá en el fondo pensamos que al cerrarla
y luego volverla a abrir
Será todo como un truco de magia y
las cosas habrán mejorado,
las personas habran cambiado,
las situaciones serán diferentes?

Y una y otra vez nos damos de frente con esa pared que nos recuerda
lo necias que podemos ser al querer abrir puertas que Dios no nos ha
mandado abrir. Entrar a lugares a donde El no nos ha enviado. Vivir situaciones
que no están en sus planes para nosotras.

La unica puerta que podemos abrir con la seguridad que nos llevará a los mejores lugares es Cristo: " Yo soy la puerta, el que por mí entrare será salvo... y hallará pastos" (Juan 10:9)

El es quien pone delante de nosotros la unica puerta confiable para abrir "He aquí que yo he puesto delante de tí una puerta abierta, que nadie puede cerrar (Apoc 3:8)

Cuando Dios abre puertas ninguno las cierra, y cuando El las cierra ninguno las abre (Apoc 3:7)

miércoles, 14 de julio de 2010

Hoy pensaba...



...en lo que me esfuerzo muchas veces para ser aprobada. Pensaba en lo dificil que me resulta vencer ese miedo a no ser "suficiente". En los defectos que los demas ven en mí, en que aun cojeo al andar, en las veces que he fallado y quizá voy a volver a fallar..

Entonces mientras manejaba escuchaba la cancion de Jesus Adrian Romero: Quizá...

Quiza
no tenga nada singular
y se tengo defectos en mi andar
tal vez
a veces fallo sin querer
y se que hasta me vuelve a suceder

Quiza
no tenga nada singular
y se tengo defectos en mi andar
tal vez
aveces fallo sin querer
y se que hasta me vuele

Pero tengo algo mas
que me da libertad
y se que estoy bien

Es que me ama tanto me ama
y no lo puedo comprender
es que me ama tanto me ama
y no lo puedo merecer
me acepta tal cual soy

Quiza
no siempre logro obedecer
y se que al intentarlo fallare
mas se que el siempre llevara mis pies
por sendas donde lograre crecer

Pero tengo algo mas
que me da libertad
y se que estoy bien...

Y fue maravilloso darme cuenta que "a pesar de", Mi Padre me ama. Que me acepta tal cual soy, y sobre todo que tengo ese "Algo Mas" que se llama Jesus, que me da libertad.... Y SE QUE ESTOY BIEN! No necesito nada mas...

domingo, 4 de julio de 2010

La Gloria es Suya!



Y como si mi regalo de la semana pasada no hubiera sido suficiente, Dios quiso cerrar mi semana con un precioso broche de oro!

Nuevamente estoy agradecida con El por haberme permitido, no solo recibir un reconocimiento, sino el terminar con éxito un proyecto en el que trabajo durante meses, cada año.

Le doy gracias por todas las personas que El permitió que fueran parte de ese éxito, por haber puesto en su corazón la disposicion de ayudar, de trabajar, de colaborar con entusiasmo. Todas fueron piezas clave para llegar a ese gran final. Todas fueron ángeles!

Pero por sobre todas las cosas, quiero darle la Gloria a El, por que sin El nada de todo esto hubiese sido posible. Gracias Padre, tu fidelidad es eterna, nunca cambia!

"Entrad por sus puertas con acción de gracias, por sus atrios con alabanza; Alabadle, bendecid Su Nombre" ( Salmos 100:4)

Las sorpresas de Dios



A Dios le gusta mucho sorprenderme, El sabe que a mi me encantan las sorpresas y la semana pasada tuve una enorme!

Recibí un reconocimiento por mi trabajo, y aunque ya había recibido algunos otros y siempre fueron una inmensa alegria, éste era totalmente inesperado pues no creí que pudiera recibirlo por segunda vez.

Tuve deseos de llorar, por que me dí cuenta que inmerecidamente, Dios nos manda regalos inesperados, solamente por que a El le complace hacerlo. Siempre he hecho mi trabajo por que es mi responsabilidad. Dios sabe que en mi corazón no he esperado reconocimientos, tan solo he tratado de obedecer lo que manda su Palabra, que todo lo que hagamos lo debemos hacer como para Dios y no para los hombres. Por supuesto que el hacer mi trabajo de manera responsable me permite ganar un salario y además es parte de mi testimonio como hija de Dios. Pero de eso a ser reconocida y tener un par de privilegios por ello, es mas de lo que puedo pedir o esperar!

Y unicamente puedo decirle: Gracias! no tengo mas palabras para agradecer el amor que El ha puesto sobre mi vida. Y El siempre me recuerda que todo regalo perfecto viene de El, que es en quien no hay mudanza ni sombra de variación - Stgo. 1:17-
El sigue siendo el mismo de ayer, de hoy y de siempre. Podemos confiar en Su fidelidad, bondad, misericordia y gracia.

Y nos dá los regalos que El quiere, cuando lo desea. Aunque no podamos comprender la razón para ello. El es bueno, todo el tiempo!

domingo, 20 de junio de 2010

Cuantas cosas eran para mi ganancia...



Un amigo me compartía la satisfacción de ver a su primera hija graduada en el extranjero después de varios años de haber tomado la decisión de dejarlo todo en este país para buscar nuevos horizontes en aquél. Para ello, se sentaron un día como familia y plantearon el hecho que ellos eran como una mesa de cuatro patas, que nadie podía echarse para atrás o “quebrarse” en este nuevo proyecto, pues de lo contrario la mesa se caía. Tenían que ser fuertes y soportar momentos difíciles, llevar a cabo esfuerzos, y estar convencidos que lo podían llevar a cabo.

Mi amigo renunció a una posición de logros profesionales , en el ámbito social y político en este país para llevar a cabo ese proyecto de familia, y me comenta que ahora que ve a sus hijas graduadas se da cuenta que nada de lo que aquí tenía se compara a la satisfacción de haber logrado la primera parte de su meta. Aun habiendo renunciado a sus propios logros, por amor a ellas.

Me puse a pensar en las ocasiones que debemos tomar este tipo de decisiones, por amor a alguien o a los demás. Y no es ese amor egoista que muchas veces conocemos donde lo único que queremos es complacer nuestras emociones o sentimientos. Hablo del amor que he podido conocer a través de mi Padre Dios.

Este domingo en el servicio de la iglesia recibí nuevamente un versículo que me hizo asociar esta experiencia de perder algo que estimábamos como muy valioso, para ganar algo que va más allá de nuestras expectativas.

Filipenses 3:7-8 “ Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo. Y ciertamente, aún estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo….”

A cuantas cosas nos aferramos pensando que son lo más importante en nuestra vida? Estamos dispuestos a renunciar a ellas por amor a Cristo? El renunció a su posición en el cielo para venir al mundo y morir por nosotros. Eso es amor. El es amor.

Que es lo que debemos dejar ir ahora? No es fácil. Nadie dijo que lo fuera. Pero Dios nunca nos va a pedir algo más de lo que podamos llevar a cabo, El conoce nuestras debilidades y nos fortalece en los momentos que debemos tomar esas decisiones bajo las cuales aparentemente perdemos todo, pero que nos llevan a proseguir el supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.

No esperemos demasiado. la Palabra afirma que "... el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo..."

Confiemos en que El nos dará algo más, aquello que nosotros no podemos ni siquiera imaginar.

sábado, 19 de junio de 2010

El lo hará... de cualquier manera!



Lo que transcribo a continuación no lo escribí yo, lo leí en uno de los devocionales que recibo periodicamente y es la mejor descripción que he encontrado de ese proceso doloroso que tenemos que atravesar muchas veces y que nos lleva a la sanidad y al hermoso cumplimiento de los sueños que Dios tiene destinados para nosotros. A pesar del dolor, a pesar del miedo, a pesar de creer que no podía soportar más, escogí dar un paso de fe y estoy confiada que El me lleva de cualquier manera hacia donde El sabe que debo estar para realizar Sus sueños que siempre serán mejores que los míos. Eveling

"Mi esposo tuvo que ser sometido a una cirugía después de una fractura en su rodilla, y debió pasar cierto tiempo en terapia física. Cuando le pregunté como iba todo me respondió: “Duele, la terapeuta me hizo hacer más de lo que yo pensé que podía resistir. Pero mi rodilla está comenzando a sentirse mejor.”
Pensaba en que en casos como éste, experimentar el dolor de ir más allá de nuestros limites eventualmente nos lleva a la sanidad. Es lo mismo que frecuentemente sucede con nuestros sueños.

Pensamos, “Dios, me estás pidiendo que haga esto ahora? No puedo más!”. Pero El sabe que el dolor que implica ese esfuerzo emocional que hacemos, es realmente lo que nos va a llevar a lo que hemos estado esperando por todos estos años.
Algunas veces nos decimos a nosotros mismos, “Ya pasé por todo lo que puedo soportar, no puedo esforzarme ni un poco más” Entonces fijamos nuestros corazones en la comodidad y esperamos que vengan la sanidad y la esperanza. Pero quizá no sea lo que debemos hacer.

Tal vez lo que tenemos que hacer es levantarnos de nuestra zona de comodidad, y hacer más de lo que pensamos que podíamos ser capaces antes de que nuestro sueño se vuelva realidad.

Me doy cuenta que no es fácil. Lo sé. Es duro, doloroso, y algunas veces un proceso lento. Requiere más valor del que pensamos que tenemos en ese momento. La mayor parte de las veces, no vamos a querer hacerlo. Y está bien sentirse así. Pienso en los “Héroes de la Fe”. No creo que ninguno de ellos vio con entusiasmo los riesgos que Dios les pidió que tomaran.

Moisés le dijo a Dios que no quería ir a Egipto y hablarle al Faraón.

Esther no estaba emocionada al tener que presentarse delante del rey.

Jesús pidió que pasara de El esa copa, si hubiese sido posible.

Así que no se requiere que nos sintamos emocionados por salir de nuestra zona de comodidad. Es absolutamente opcional. Y eso no nos hace menos espirituales que aquella misionera que está sirviéndole a Dios en el Amazonas.

Lo que importa es que simplemente lo hagamos de cualquier manera.
Nos duele… pero lo hacemos de cualquier manera.Tenemos miedo… pero damos el paso de cualquier manera. Estamos cómodas… pero salimos de esas paredes que construimos, de cualquier manera.

Dios no es puntilloso ni difícil. El nos llevará, de cualquier manera. El puede hacerlo.
Y es entonces cuando El nos dará aún más de lo que podemos imaginar".

sábado, 12 de junio de 2010

FORTALEZAS


Tuve la oportunida de ver la película "El Principe de Persia", una historia de fantasía que ahora no voy a comentar en este sitio. Mas bien quise escribir sobre algo que me llamó la atención y que está relacionado con una de las lecciones más grandes que he recibido de Dios.

En una de las escenas puede verse como un grupo de hombres está subiendo el enorme muro que constituye la defensa de la ciudad que están conquistando. Esa era la fortaleza que la defendía de cualquier ataque del exterior. Entonces vinieron a mi mente los versículos que Dios ha estado poniendo en mi corazón ultimamente: 2a. de Corintios 10: 3-4 "pues aunque vivimos en el mundo, no libramos batallas como lo hace el mundo. Las armas con que luchamos no son del mundo, sino que tienen el poder divino para derribar fortalezas. Destruimos argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevamos cautivo todo pensamiento para que se someta a Cristo.

La palabra fortaleza tiene distintos usos, puede ser un sinónimo de fuerza o vigor, y por otra parte se trata de una defensa natural que tiene un lugar o puesto por su misma situacion, o es un recinto fortificado, como un castillo, una ciudadela, etc. preparado para resistir ataques o invasiones.

A lo largo de nuestra vida hemos construido fortalezas alrededor de nuestra mente para "defendernos" de situaciones que en algún momento nos causaron dolor, frustracion, o cualquier otro sentimiento desagradable. Entonces, nuestra manera de pensar está centrada en ello y vivimos creyendo que mientras más alta es esa pared, estamos mejor protegidos de los "ataques" del exterior. No nos damos cuenta que realmente estamos presos dentro de ellas, y hemos escogido vivir así por que no queremos que venga alguien a derribarlas por temor a ser dañados.

Que equivocados estamos al querer detener el paso de Aquél que es capaz de destruirlas por medio de Su amor y Su Palabra, y que lo único que quiere es liberarnos de esos pensamientos de dolor, temor y frustracion de los que estamos presos!

Cuales son las fortalezas o muros que cada uno de nosotros hemos levantado alrededor nuestro? Orgullo? autosuficiencia? baja autoestima? odio? falta de perdón? enojo? La Biblia dice que nuestras armas tienen el poder divino para derribarlas, asi que por que no abrimos por entero la puerta de nuestro corazón y creemos a Su palabra, para que nuestro Libertador- Cristo- entre y derribe cada una de ellas?

El nos quiere libres, nos hizo libres a través del sacrificio de Cristo en la cruz. Nosotros solo tenemos que creerlo y aceptar esa libertad para no depender más de una pared para que nos defienda. Ya tenemos al mejor abogado defensor en Jesucristo!

miércoles, 9 de junio de 2010

Libertad



Gálatas 5:1
1 Cristo nos libertó para que vivamos en libertad. Por lo tanto, manténganse firmes y no se sometan nuevamente al yugo de esclavitud.


Usualmente, cuando escuchamos la palabra "Libertad" y la queremos aplicar a nuestra vida, pensamos en el hecho de ser independientes, autosuficientes y no estar atados a situaciones o relaciones que no nos agradan.

Muchos hoy en día exaltan la libertad, aquella de tener licencia para hacer cualquier cosa con tal que satisfaga sus propios intereses y deleites. En esa busqueda desesperada y desenfrenada de ser libres, terminamos tomando decisiones que al final nos llevan a ser esclavos de nuestros propios pensamientos, sentimientos y por ende, acciones. Por experiencia propia puedo afirmar que en mi búsqueda de libertad, lo unico que gané fué dolor, vacío, soledad, frustración, y todo ese tipo de sentimientos que no provienen de un Dios que únicamente tiene para nosotros pensamientos de paz y bienestar.

Juan 8:32 dice que cuando conozcamos la verdad, entonces seremos libres. Y si sabemos y creemos que Cristo es el camino, la VERDAD y la vida (Juan 14:6), no tenemos por que buscarla en otro lugar. Ser verdaderamente libre no significa hacer lo que nos gusta y dejar de hacer lo que nos disgusta, es saber usar ese libre albedrío que Dios nos dió cuando creó al hombre para escoger entre la vida o la muerte (Prov 14:12) Y al escoger la VIDA nos encontramos libres de pecado y por tanto, de toda culpa y condena.

Hasta que entendí el significado de ser libre en Cristo pude darme cuenta que no hay ninguna razón por la cual debo ser presa de mis pensamientos o sentimientos. El ya hizo su parte, rompió las cadenas de esclavitud en la cruz. Nuestra parte es arrepentirnos, creer, recibirle en nuestro corazón, y sobre todo llevar cautivo todo pensamiento a El para poder experimentar la paz que sobrepasa todo entendimiento.

Y dejo por último una frase que escribí hace unos días en un cuaderno: mi verdadera libertad es ser esclava de Cristo! y yo se que siendo El mi dueño y Señor, mi recompensa será inmensa cuando me encuentre con El en el cielo!

domingo, 30 de mayo de 2010

Una nota de amor...


Pensaba en lo increiblemente hermoso que es sentir que amas a alguien, que ese alguien te corresponde (o lo que es mejor: te ama aún mas), que no dudas de ese amor, que puedes contar con su fidelidad para siempre. Lo maravilloso que es decirle que le amas y casi poder ver su mirada llena de ternura, diciendote lo mismo, una y otra vez.

El saber que estará ahi todo el tiempo para tí, que escuchará tus quejas, se alegrará con tus alegrías, perdonará tus faltas, y te consolará cuando lloras. Y que no hay nada que se interponga entre tu y tu amado...

Y me dí cuenta de lo privilegiada que soy, al poder sentir todo eso... y tener este lugar para decirle a mi Dios: Te amo, soy tuya y me rindo totalmente a tí, por que me sedujiste con tu amor eterno e infinito...

viernes, 28 de mayo de 2010

Tiempo de llorar...


Me gusta mucho la lluvia, y en estos dias tenemos días grises y lluviosos por estos lados. Pero muchas veces esto ocasiona que nos pongamos tristes, melancólicas, nostálgicas, y nos dejamos invadir por sentimientos parecidos a esos, a lo mejor ocasionados por experiencias desagradables, pérdidas, y quien sabe cuantas situaciones más.

Pues comencé a sentirme así esta tarde, salí de la oficina bajo la lluvia, y quise buscar la razón por la cual estaba triste. Usualmente cuando esto pasa me siento como si fuera desagradecida pues tengo muchas bendiciones por las cuales debo estar alegre, tengo a Dios a mi lado y su amor es motivo de gozo. Y me dije que a lo mejor era cansancio, traté de justificarme con cualquier cosa a lo mejor para no sentirme culpable por dejarme llevar por ese estado de ánimo, o quiza en el fondo para no reconocer cuales son las verdaderas razones de ello.

Inmediatamente pensé que las razones no importan, y que de igual manera es natural de vez en cuando estar triste. Veo a todos mis héroes de la Biblia que pasaron momentos tremendos de llanto y angustia, de depresion y de pérdida, y estuvieron tristes. El mismo Jesús se sintió así y hasta lloró por su amigo Lázaro.

Eclesiastes 3:4 nos dice que hay "tiempo de llorar y tiempo de reír, tiempo de endechar y tiempo de bailar". Dios no espera que ignoremos este sentimiento ni que nos neguemos el tiempo de lamentarnos o atravesar por nuestro dolor. Pero hay un tiempo para abandonar el dolor y la tristeza.

Entonces, que debemos hacer? creo que confiar en Dios y no resistir cuando el Espíritu nos impulsa hacia adelante. Dios va a proveer el aceite para el gozo, y va a dar color a las cenizas grises que nos cubren. No es malo sentir dolor o tristeza de vez en cuando, pero no dejemos que el enemigo nos robe el futuro hermoso que que Dios tiene para nosotras.

Y lo mas maravilloso, es que El me recuerda todas las promesas que ha proclamado sobre mi vida, una y otra vez:

"No os acordeis de las cosas pasadas ni traigas a memoria las cosas antiguas, he aqui que yo hago cosa nueva, pronto saldrá a luz.." (Isaias 43:18)

"Yo soy vuestro consolador.." (Isaias 51:12)

"En vez de estar abandonada y aborrecida... haré que seas una gloria eterna, el gozo de todos los siglos..." (Isaias 60:15)

"Y cambiaré su lloro en gozo, y los consolaré y los alegraré de su dolor.." Jeremias 31:13

"El cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones--" (2a. Corintios:4)

"El gozo del Señor es mi fortaleza..." (Nehemias 8:10)

Y veo la tristeza alejarse en el horizonte, y entonces le digo adiós...

jueves, 27 de mayo de 2010

Yo soy de mi amado y mi amado es mío (Cantares 6:3)


Creo que cuando uno escribe en un blog -cualquiera sea su naturaleza- transmite pensamientos, sentimientos, y en general quien lo lee puede llegar a conocer un poco a la persona que escribe. Yo espero que en todo lo que yo escribo pueda manifestar el inmenso e incomparable amor de Dios hacia mi vida.

Quizá voy a pasar repitiendolo una y otra vez, pero es que nunca lo habia sentido de esta manera. Y no es verdad que al estar enamoradas únicamente queremos hablar del ser amado por que es lo que apasiona nuestra alma y nuestro corazón? Claro, para llegar hasta aqui y poder experimentar ese gozo inexplicable, esa intimidad con aquel que me ama mas profundamente que cualquiera que pueda encontrar en esta tierra, he pasado muchos procesos, que pude identificar cuando leía un libro que habla precisamente de esa travesía espiritual como creyentes, y la manera que se desarrolla nuestra relación con Dios a medida que transitamos por el camino hacia la madurez espiritual. Quiero compartirlo en este sitio por que estoy segura que alguna mujer se identificará en cualquiera de estos niveles de relación con Dios, que encontramos en muchas metáforas en la Palabra de Dios.

En primer lugar, la relación Alfarero/Barro - (Isaias 64:8 "Nosotros somos el barro y tu el alfarero, todos somos obra de tus manos")Cuando llegamos por primera vez a Cristo, nuestra vida espiritual no tiene forma. Somos trozos de barro a quienes el alfarero moldea y transforma,pero no podemos expresarle la respuesta de amor hacia El. No experimentamos ninguna clase de intimidad profunda si permanecemos en este nivel de relacion porque el valor de un trozo de barro se basa en el uso que se le puede dar. Debemos dejar que El moldee nuestra vida para convertirnos en vasos de honra, pero no debemos quedarnos estancados ahi.

La relacion Pastor/Oveja. La parábola del buen pastor en Juan 10:1-18 describe claramente la manera como Dios se ocupa de su pueblo como un pastor de sus ovejas. Personalmente, siempre me sentí como esa oveja perdida por quien El dejó a las otras 99 para ir a su rescate. Me he sentido alimentada y protegida. Sin embargo, las ovejas no pueden compartir los sueños y esperanzas del pastor. Y Dios quiere darnos mas que comida y agua.

La relación Amo/Siervo: Los siervos viven en la misma casa del amo y pueden conversar con él, sobre todo sobre asuntos de trabajo. El siervo disfruta de una relación más intima, que encontramos en la parábola de los talentos (Mateo 25:14-30). Pero sucede que el valor de un siervo se basa en lo bien que puede ejecutar la voluntad de su amo, y aunque es importante que sirvamos a Dios de todo corazón y hagamos su voluntad, Dios sigue anhelando un nivel de intimidad aun mayor con nosotros.

La relación Amigo/Amiga: En una amistad, el amor y la preocupación mutua es la base para esa relación. En Juan 15:15 Jesus les dice a sus discípulos sobre este nivel mas profundo de intimidad que tenia con ellos. Dios desea ser nuestro amigo,nuestro confidente personal. Sin embargo, por mas cercanas que sean dos amigas, la sangre siempre será mas fuerte que cualquier otro vínculo.

La relación Padre/Hija. Cuando entendemos que no somos simplemente barro, la oveja,la sierva, ni siquiera la amiga de Dios, sino tambien su propia hija, es cuando experimentamos una tremenda sanidad de las heridas y desilusiones de nuestra niñez. Es hermoso darnos cuenta que El nos ama, no por lo que hacemos, sino por lo que somos como sus hijas. Y mi espíritu clama ¡Abba!¡Padre! (Gálatas 4:4-6)

La relacion Amado/Amada: es la conexión más íntima de todas. Cuando una mujer se enamora, el centro de su vida y sus prioridades cambian y todo lo demas pasa a un segundo plano, lo principal es su relación de amor. Dios quiere que nos enamoremos hasta lo más profundo de El, que nos deleitemos solo con estar en Su presencia, que lo conozcamos y que nuestras prioridades esten alineadas con Sus deseos.

He pasado cada una de esas etapas, y a lo mejor voy a seguir siendo barro, oveja, sierva, hija. Pero por sobre todas las cosas, soy Su amada, por que El es el mío, el que ama mi alma, el que me dice que soy hermosa y que no ve en mí mancha, por que ya fui lavada con la sangre de Jesus. Y quiero que todos los dias de mi vida cautive mis sentimientos, mis pensamientos, que mi amor sea solo para El. El deseo de mi corazon es caminar con El, deleitarme en El siempre! Quiero perseguirlo con la misma pasión con la que El me ha perseguido todo el tiempo...y que tenga conmigo todo su contentamiento (Cantares 7:10),

martes, 25 de mayo de 2010

Dejando atras el pasado...


"Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás y extendiéndome a lo que está delante..." (Fil 3:13)

Vivimos en una sociedad a la que le encanta poner excusas, y una de nuestras frases favoritas es: "No es mi culpa". A todos nos han sucedido cosas negativas. Podemos encontrar con facilidad motivos para tener siempre una piedra en el zapato. Todos podemos inventar excusas y culpar el pasado por alguna mala actitud, decisión o el mal humor.

Talvez tengamos razones validas. Talvez hemos pasado por cosas que nadie merece pasar en la vida como el abuso físico, verbal, sexual o emocional. Talvez sea una enfermedad crónica, o algún otro problema físico irreparable. Talvez alguien se aprovecho de nosotros en algún negocio y nos hizo perder nuestros ahorros y nuestra autoestima.

He comprendido que todas estas son experiencias que nadie las quiere, pero para vivir una vida en victoria, no podemos usar las heridas del pasado para tomar malas decisiones hoy.

He decidido dejar atras el pasado y las personas que estan ahi que me provocaron dolor. He decidido dejar atras las excusas y ya no sentir autocompasión por mi misma. Quiero liberarme de esa mentalida de víctima. Ya no quiero aferrarme a sentimientos de amargura, resentimiento o tristeza, pues envenenan mi futuro. En el nombre de Jesus dejo atras esas emociones, voy a perdonar a los que me hicieron daño y me he perdonado a mi misma por los errores que he podido cometer.

Y tú, que vas a dejar atrás? prosigamos hacia adelante, a la meta del supremo llamamiento en Cristo Jesus... es el mejor camino, en el que siempre llegaremos al mejor destino: Su Presencia!

viernes, 21 de mayo de 2010

Nací princesa y tendré mi corona!



Esta noche asistí a una cena de despedida de la oficina. Había música en vivo y de repente comenzaron a repartir sombreros festivos, pelucas de papel, corbatas brillantes, y otros accesorios para hacer ruido al son de la música. Entonces ví a unas amigas luciendo unas hermosas coronas con sus piedras de colores, y me parecieron bellisimas a pesar que eran plasticas y de pura fantasía.

Comencé a pedir una, parecía una niñita suplicando un juguete, e inmediatamente me la dieron, me la puse sobre la cabeza y me sentí como una verdadera Princesa!

Y si, imaginaron bien. En mi corazón Dios me afirmaba que soy Su Princesa, hija amada de ese Rey de Reyes que es el Soberano del universo! Y luego pensé en esa corona de vida que quiero recibir cuando llegue a Su presencia, no quiero pedírsela, espero que El me llame a recibirla. Y como dice la canción de Marcos Vidal: No me importa el color.... por que sé que será hermosa! Y salí de ese lugar luciendola, tratando de imaginar como va a ser ese momento...y la emoción que voy a sentir al tenerla sobre mi cabeza, frente a la mirada complacida de mi Padre Celestial...

"Bienaventurado aquel que soporta la tentación, porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida que Dios ha prometido a los que le aman.." (Santiago 1:12)

jueves, 20 de mayo de 2010

Quien eres realmente?



Esta tarde mientras hacía mi rutina de caminar al menos por 40 minutos despues del trabajo, recordé algo que me sucedió hace algunos años, cuando una persona llena de mucha rabia hacia mí me pregunto gritando: ¿Quien eres realmente? Y la pregunta venía en el momento que esa persona sintió que yo la habia defraudado, por que siempre me había visto perfecta, inalcanzable, me tenía en un pedestal, casi en un trono. Pero un día se dió cuenta de mis imperfecciones y defectos, y fui la causa de su total decepción, por lo que siempre me culpó de haberle engañado...

Y recuerdo que con mucho dolor y confusión no supe que responder. La pregunta me dolió tanto en ese momento por que lo único que yo habia querido ser para esa persona era una persona perfecta, "sin mancha ni arruga" y no lo habia conseguido. Y puesto que en ese momento no tenía clara cual era mi identidad en Cristo, simplemente callé.

Al traer eso a memoria comencé a recordar cuantas mujeres en la Biblia fueron acusadas, condenadas, etiquetadas, llamadas por un nombre que no merecían, pero que al tener un encuentro con Jesucristo supieron quienes eran realmente. Y quiero mencionar algunas, quizá las mas conocidas, y no precisamente por sus virtudes y cualidades, sino por su pasado imperfecto y lleno de manchas.

Recuerdas a Tamar? la hija de David que fue violada por su propio hermano Amnón? Ella fue rechazada inmediatamente despues de ser abusada por una de las personas a quien ella mas amaba y en quien mas confiaba. Y lo que sucedió despues fue un desprecio total de parte de su hermano, quien una vez satisfecho su deseo físico, la mandó a echar de su habitación, trayendo sobre ella repudio y desconsuelo. (2a. Samuel 13:1-21) Puedo imaginar que ella se sintió como la mujer que menciona Ezequiel 16:6-10 "Y pasé junto a ti y te vi sucia en tus sangres, y cuando estabas en tus sangres te dije "Vive"! Tamar sobrevivió gracias a su hermano Absalón, quien la tomó a su cuidado, la consoló y la justificó.

Y que hay de aquella mujer Samaritana a quien Jesus le dijo "Porque cinco maridos has tenido y el que ahora tienes no es tu marido, esto has dicho con verdad" (Juan 4:18) Muchas relaciones insalubres provienen de una incapacidad emocional. Buscamos nuestra felicidad en relaciones con personas que nunca podrán llenar el vacío que solo tiene la forma de Dios en nuestro corazón.

Tomemos a Maria Magdalena, la mujer controlada por espiritus malignos y que se dice era una prostituta. Ella se convirtió en una mujer consumida por una completa devocion y amor por Jesus despues de tener un encuentro con El.

No podemos excluir de esta lista de "famosas" a la mujer adúltera (Juan 8:3-7). Cuando la trajeron delante de Jesús El no la condenó, vió a una mujer herida y le ministró perdón. El no estaba tolerando el pecado de adulterio, sino que llenó su necesidad - siempre me he preguntado donde estaba el hombre que estaba cometiendo adulterio con ella! Pero es que la sanidad era para ella precisamente en ese momento.

Lucas 13:11-13 nos muestra a otra mujer, encorvada desde hacía 18 años, que no podía enderezarse. Jesus la ve entre la multitud, la llama y le dice Mujer, eres libre! Cuantas veces caminamos llevando en nuestra espalda el peso de nuestras preocupaciones, enfermedades, culpas, verguenzas; encorvadas de tal manera que solo podemos ver el suelo? Pero Jesus nos llama, al igual que a esa mujer, para darnos vida, para liberarnos de esas cargas que El ya llevó por nosotros a la cruz del calvario. El quiere que seamos libres para El y que caminemos derechas y con nuestra frente en alto sabiendo Quien nos sostiene y levanta.

Gracias a Dios que El viene siempre a nuestro encuentro, llama a mujeres encorvadas y las endereza, resucita mujeres muertas, llena las necesidades de aquellas que muchas veces buscamos amor y aceptación en un ser humano, nos da de esa agua de vida eterna.

Y es entonces cuando podemos responder a esa misma pregunta de entonces ¿Quien eres realmente? Yo ahora puedo decir, con absoluta certeza, que soy una hija de Dios, que mi vida está escondida en El, y que si antes fui llamada mentirosa, pecadora, rechazada y desamparada, ahora soy bienaventurada, redimida, santificada, justificada,libre,una Princesa de Dios!

miércoles, 19 de mayo de 2010

Direccion...?



Ví esta fotografía y pensé en lo maravilloso que sería encontrar esta calle, entrar ahi y simplemente caminar mientras siento los brazos de mi Padre a mi alrededor, y dejarme amar como una niña pequeña, mientras El me dice lo especial que soy para El! La niña de Sus ojos, Su tesoro de gran valor...

Pero inmediatamente me dí cuenta que no necesito encontrar esa dirección, por que mis pasos ya se dirigen por ese camino, el que mi Padre ha trazado para mí desde antes de la fundación del mundo, y en el que soy amada, aceptada, justificada, santificada.

Y mi corazón se llena de la mas inmensa alegría!!! Ya no solo camino, tambien danzo!

Aunque caí, me levantaré....


" Tú, enemiga mia, no te alegres de mí, por que aunque caí, me levantaré; aunque more en tinieblas, Dios será mi luz. Soportaré su ira por que pequé contra él, hasta que juzgue mi causa y haga mi justicia; El me sacará a luz..." Miqueas 7:8-9

Alguna vez te has sentido tan pecadora y desesperanzada que has pensado que Dios no escucha tus oraciones? Has sentido como si tus oraciones golpean el techo? El enemigo de tu alma te recuerda tus pecados y te dice que no eres suficientemente buena para que Dios oiga tus oraciones? Puedes identificarte con David cuando clamaba: ¿Hasta cuando me olvidarás para siempre? ¿ Hasta cuando esconderás tu rostro de mí? ( Salmo 13:1)Dios no esta jugando a las escondidas con nosotras. Es mas, El dice en Hebreos 13:5 "Nunca te dejaré, jamás te abandonaré". Nunca, en griego, de la manera que se usa en este versículo significa: "Nunca, de ninguna manera, en ningun caso, en ningun momento, ninguna vez, de ningun modo, te abandonaré" Esto está establecido en los cielos y en la mente de Dios.

Lo que estés pasando ahora puede significar que Dios te está enseñando y preparando para una obra especial. Hebreos 12:6-8 proclama: "Por que el Señor al que ama, disciplina". Todos los hijos de Dios debemos pasar por etapas de entrenamiento. La Palabra declara que aún la fé sometida a prueba es mas preciosa que el oro.

Es maravilloso darme cuenta que he sido reintegrada completamente, mis pecados fueron perdonados, soy liberada de mis ataduras y adicciones (aunque yo no lo crea ni lo vea ahora así) y sé que Dios me confiará un ministerio por encima de mi sueño más descabellado.

Mujeres, nuestro tiempo ha llegado, El nos levantará!

sábado, 15 de mayo de 2010

El buen nombre


Estoy leyendo un libro cuya versión en el cine me llamó mucho la atención. Se llama "El buen nombre" ( The namesake, en inglés) y su autor es Jhumpa Lahiri y cuenta la historia de un universitario bengalí que sobrevive a un terrible accidente ferroviario, y cuando nace su primer hijo le escoge un nombre en honor a un célebre escritor ruso. El niño,hijo de bengalíes, ciudadano estadounidense y de nombre ruso, debe evolucionar por medio de un viaje en busca de un lugar, de una voz, de un nombre propio en medio de la confusión de la vida... (comentario del editor).

Me hizo pensar en que curiosamente, los seres humanos estamos en este mundo viviendo las mismas circunstancias de ese personaje. Nuestros padres escogen un nombre para nosotros,por el que somos conocidos social y legalmente - algunas veces, como el personaje del libro, el nombre que escogieron no nos gusta. En el transcurso de la vida las personas nos llaman con apodos, algunas veces cariñosos y otras, despectivos (los niños son especialísimos para esto en la escuela). Incluso esos pseudonombres nos pueden llegar a afectar seriamente nuestra personalidad y carácter. Y muchas veces somos juzgados y terminamos creyendo que somos lo que los demas dicen de nosotros. Y vivimos encadenados a esos nombres que nos atan a un pasado, a una circunstancia, a una persona. No somos libres.

Pero cuando aceptamos la paternidad de Dios, El nos da una identidad nueva y perfecta, volvemos a nacer y entonces El nos llama Sus hijos. Y los unicos adjetivos con el que nos llama son llenos de amor. Podemos ser libres de esos nombres y apodos con que los demas nos habian etiquetado.

Y me sorprendí cuando conocí los nuevos nombres con los que El me ha llamado:

"Su amiga, su hermosa, su paloma" ( Cantar de los Cantares 2:13-14)
"Su hermana, su Perfecta" (Cantar de los Cantares 5:2)

Ademas, me dice que soy perdonada, amada, aceptada, justificada, sin condena, libre!

Mi identidad esta en El, quien escribió una nueva acta de nacimiento, con un nuevo nombre para mi, bueno y perfecto, agradable para El. Y en medio de la confusión de la vida, no tengo que buscar un nombre pues El ya me lo dió, ni una voz, por que escucho la suya, mucho menos busco un lugar, por que aunque ahora vivo en un valle de sombra y de muerte, hay un hogar celestial que me espera... Y mi corazón se alegra por eso.

jueves, 13 de mayo de 2010

¡¿Qué otro amor como el de mi mamá?!


Y siguiendo con el tema, pues yo tambien estoy "reloaded" de amor materno, y transcribo una porción del mensaje que mi hijo mayor, de 20 años, me dedicó en el dia de las madres... me recordó cuando estaba pequeño y me escribia notas.. y trajo a mi mente dos porciones de la Palabra de Dios:
"Se levantan sus hijos y la llaman bienaventurada" Prov 31:28
"Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que aún siendo pecadores, Cristo murió por nosotros" Romanos 5:8


No puedo poner en palabras lo que sentí al leer el mensaje completo... solo le doy gracias a Dios por Su amor y por el amor de un hijo que sabe que es amado a pesar de...como yo me he sentido muchas veces!

Bueno pues, yo también le escribo a MI mamá.

Ah, por donde comenzar... No es fácil aguantar veinte años, eh?
El amor de mi mamá no es como cualquier otro "amor".
Ella siempre ha estado ahi,
en las buenas y quizá quien más está en las malas
siempre preocupándose por su hijo...
De verdad no sé como mantiene ese amor después de tantas regadas.
Al menos conmigo... siendo tan necio, jajaja
desde caerme de la bici, hasta chocar el carro, jajajaja...
De verdad, ¿cómo le hará?

.... tantas cosas que hace... que no podria mencionar..
¿Quién está cuando necesito algo? Mi mamá!
Cuando me siento mal, mi mamá;
cuando estoy triste, mi mamá;
cuando "la riego", mi mamá;
¿Quién me ha defendido? Mi mamá...
Desde que lloraba en la cuna hasta ahora que ya tengo problemas de otro calibre...
sieeeeeempre es ella la que anda atrás mio, levantándome cuando me caigo y limpiando mis heridas...

Amor de madre, amor de Dios?


Me permito copiar un artículo escrito por una amiga y que nos lo compartió con motivo del recien celebrado día de las madres. Justamente en la iglesia nos compartían tambien del inmenso amor de Dios y como se asemejaba al de una madre. Lo que van a leer fue escrito por una mujer, conocedora de ambos!

"Ahora vengo con el amor maternal “reloaded” porque fue el acto del Día de la Madre de mi hija. Así que les dejo un quote más del Día de la Madre que encontré el lunes, y además este quote resume algo que escribí hace tiempo, hace dos años, acerca del mismo concepto. Espero que les guste y que se sepan amados:


Mother’s love is peace. It need not be acquired, it need not be deserved.

Erich Fromm



Verdades encerradas en frases gastadas
Muchas veces he pasado por alto el cliché que se vuelve común en el mes de mayo de que el amor de una madre es una expresión del amor de Dios. Pero últimamente he vuelto a pensar en esto, con más detenimiento. Al final, hay que admitir que para que una frase se vuelva cliché, muchas personas tienen que haberla repetido y eso tiene que valer por algo.

Espero mi segunda hija. Al menos el ultrasonido que nos tomaron hace unas cuantas semanas así parecía revelarlo. Otra niña. La felicidad de esta espera es una nube rosada que se ha instalado en nuestro hogar. Camila, la hermanita mayor, aún ignorante de lo que significa tener una hermana, ya expresa su amor por la nueva invitadita de la casa; sin siquiera conocerla, sin ver su cara, sin saber que le robará la paciencia más de una vez como solemos hacer los hermanos menores (fui la menor después de dos varones). Al ver esa dulce inocencia de Camila, me lleno de amor. Pero es algo difícil de explicar, porque el amor encierra tantos significados y, cuando uno quiere embotellar en cuatro letras todo lo que se siente, una emoción tan sobrecogedora y poderosa, pues, se queda corto. Ahí es donde vuelvo al cliché. A la dura tarea de aceptar que, al ser madre, casi todos los clichés asociados a la maternidad se me hacen ciertos.

Hace unos días, compartiendo un tiempo con mi mamá y con Camila, le confesé a mi Mami que hasta que tuve a mi hija pude saber, sentir, y tener la certeza de cómo ella me ama a mí. Es una verdad que llega a sobrepasar el chato entendimiento que tenemos del amor, saber que mi madre sintió esto por mí. Este convencimiento de que por ese pedacito de persona darías tu vida sin suspirar. Y eso es una verdad que te llena de mucha fuerza. Esta mujer me ama de esa forma por el simple hecho de existir. No tengo que hacer nada para merecerlo. Nunca tuve que hacer nada para merecerlo. Simplemente me ama. Y ese amor le da la vida al mismo tiempo.

Pues eso. Así nos ama Dios. No tengo otra manera de ponerlo. Basta con ser, con existir. Nos ama lo suficiente como para hacer de cada uno de nosotros un milagro. Una célula que cobra vida, que crece, que se alimenta del cuerpo de su madre, que nace al mundo en el más maravilloso evento de la naturaleza. No creo que haya madre o padre en este mundo que al contemplar la carita de su hijo no se convenza de que ese pequeño ser es un milagro. Un milagro. Todos, cada uno de nosotros. Qué amor tan grande! Qué cliché tan gastado! Qué maravilla encontrar una verdad tan hermosa en palabras tan comunes y que pasamos por alto tantas veces.

La idea de este palabrerío no es ganarme un super regalo del Día de la Madre (¡!) Más bien, es mi forma de expresar lo agradecida que me siento por esa verdad. Porque si Dios necesitara o requiriera que yo fuera merecedora de su amor para amarme, entonces, estoy segura de que yo estaría en serios problemas. Y también este palabrerío es la forma que tengo de decirle a los demás que basta con un cliché que muchos leemos a la carrera y sin emoción para sentirse completo en esta vida: Dios te ama. Sin que hagas nada, sin afanes, sin merecerlo. Dios te ama. Eso basta."

domingo, 9 de mayo de 2010

La batalla por dar vida...


Y llamó Adan el nombre de su mujer, Eva, por cuanto ella era madre de todos los vivientes. (Genesis 3:20)
Todos sabemos lo que pasó en el jardín del Eden, todos conocemos la historia de la serpiente, que era mas astuta que todos los animales del campo creados por Dios, que se acercó a Eva y le dijo: Con que Dios ha dicho....? y el corazón de ella fue confundido con esas palabras que pusieron duda, confusión y engaño.

Y pienso en como hasta nuestros dias el enemigo de nuestras almas viene a nosotras susurrando las mismas palabras, con la misma intención de engañarnos y distorsionar la Palabra que Dios ha dicho a nuestros corazones.

Que es lo que esta escrito en nuestros corazones? la verdad de Dios o la mentira del diablo? Temblamos delante de él, inseguras, temorosas,y comenzamos a guardar los pensamientos que no somos suficientes, que no somos agradables, que no hacemos las cosas que tenemos que hacer de la mejor manera... y pareciera que nunca vamos a cumplir las expectativas que exigimos de nosotras mismas.

Y siendo madres, hijas de Eva, la misma serpiente nos ataca con la misma pregunta que le hizo a ella: Con que Dios ha dicho...?? y se nos olvida lo que El ha dicho sobre nosotras: que somos aceptadas, que somos perdonadas, que NO somos condenadas y que El es nuestro todo suficiente... queremos ser mujeres perfectas y nos frustramos al darnos cuenta que no podemos cumplir con los requisitos para llegar a ser consideradas como tales. Y pensamos que hemos fallado!

Y entonces me doy cuenta el porqué el enemigo lanza esos dardos a nuestra mente: por que las mujeres somos productoras y al igual que Eva, dadoras de vida, por que es por medio de nosotros que un niño entra a este mundo, por que somos un canal de la bendición de Dios. Satanás sabe que somos una puerta a la vida, y lo unico que quiere es usarnos para también él entrar a nuestras vidas y las de aquellos que amamos, solo para robar, matar y destruir.

No olvidemos que hay una enemistad especial entre las mujeres y el enemigo (Génesis 3:15), él nos busca siempre para tener conflicto, para robarnos bendiciones. Las mujeres somos las criaturas más vulnerables a su ataque. Por lo tanto, estemos en guardia, siempre! Vayamos al frente por nuestros hogares, por nuestros hijos y por sus generaciones venideras.

Y para aquellas mujeres que sienten que no han sido "suficientes" por que no han podido llevar en su vientre un hijo, recordemos que somos portadoras de vida en todo lo que hacemos, sobre todo si lo que podemos brindar a los demas es a Cristo, quien es el camino, la verdad y la VIDA. No permitas que el enemigo se interponga entre tú y la tarea que Dios te ha dado de ser dadora de vida... en Su Nombre!

miércoles, 7 de abril de 2010

20 años



Hace 20 años di a luz a mi primer hijo, Ricardo José. Aun se llenan mis ojos de lágrimas al recordar el momento, cada detalle de ese gran acontecimiento y los sentimientos de temor que tuve y que me imagino sufre toda madre primeriza, y luego la felicidad al ver su carita y conocerlo en persona después de llevarlo 9 meses en mi vientre. Ni siquiera lo ví en una ultrasonografia, tampoco conocía su sexo, aunque el corazón no me engañó y tal como yo lo esperaba, era un varón! Creo que ninguna mujer recuerda el dolor, solo recordamos que fue duro, que sudamos, pujamos, y que nos dolió, pero todo queda atrás en el preciso momento que lo tenemos en nuestros brazos por primera vez.

No he olvidado tampoco que en esa época había toque de queda por la guerra civil y tuvimos que atravesar ese momento solos pues su padre no pudo estar con nosotros en el hospital. Incluso existía la posibilidad que yo fuera sometida a una cesárea pues tenía su cordón umbilical enredado en su cuello. Pero gracias a Dios y a la destreza del médico fue un nacimiento natural, increíblemente hermoso!

Luego pasan por mi mente cada uno de los momentos especiales que he vivido a su lado desde ese día, y me doy cuenta que ese hijo mío va a ser el motivo de mi felicidad y algunas veces de mi preocupación hasta el día que cualquiera de nosotros dejemos este mundo. El siempre será carne de mi carne, sangre de mi sangre, y no importando lo que llegue a ser o como lo haga, seguirá siendo mi hijo y lo voy a amar de cualquier manera, me voy a deleitar en El y voy a desear siempre lo mejor para El.
Y viene a mi mente el versículo «Si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le piden?» ( Mateo 7.11 ) y me doy cuenta que mis pensamientos y deseos de bienestar para mi hijo se quedan cortos, comparados a aquellos que Dios tiene para él y para mí. Yo sé los planes que tengo para ustedes, planes para su bienestar y no para su mal, a fin de darles un futuro lleno de esperanza. Yo, el Señor, lo afirmo. (Jeremías 29:11)

Cada vez que me preocupo por su futuro, el Señor me recuerda que El lo tiene en sus manos, que su destino ya fue diseñado puesto que su existencia fue planeada desde antes de la fundación del mundo. Y eso me infunde paz, aunque lo que ahora mis ojos ven son únicamente su inconformidad momentánea y su confusión en cuanto a lo que hace o al camino que él quiere seguir. Yo sé que Dios cumplirá Su propósito en mi hijo, que aunque sus decisiones no sean las correctas algunas veces, las consecuencias serán parte de las lecciones que él deberá aprender para madurar, para crecer.

Y por supuesto que esa relación con mi hijo me ha enseñado tanto sobre mi relación con mi Padre Celestial! La manera como nací de nuevo, me imagino el trabajo que le dí para darme a luz! Me comenzó alimentando con leche, mas tarde con algo más sólido, y me llevó de la mano mientras daba mis primeros pasos en el evangelio. Mientras crecía, El nunca dejó de caminar a mi lado ni lo ha dejado de hacer hasta hoy. El cuidó que yo no tropezara, y cuando caí, el me levantó en victoria, siempre. En los momentos cuando yo más me alejaba de El, su amor era suficiente para atraerme nuevamente a Su hogar, mi hogar. También he pasado por épocas de duda, confusión, desaciertos, y solo el saber que El estaba ahí me permitió esforzarme para salir de esos valles.

En este día especial, solo deseo que mi hijo siga siendo guiado por el Espíritu de Dios, que aunque a veces solo vea obscuridad o muros delante de él, su caminar sea firme en el Señor, es la única manera en la que podrá garantizar su felicidad y su bienestar. Y que tenga la absoluta certeza que si un día se aparta, su Padre celestial lo estará esperando con los brazos abiertos, y si un día cae, habrá una mano de amor incondicional que le ayudará a levantarse, porque El nunca nos dejará caídos ni avergonzados.

Te amo RJ.

domingo, 4 de abril de 2010

El comienzo...A vencer gigantes



Quería comenzar un diario en línea o “blog” desde hace tiempo, en realidad tuve uno en algún momento, el cual era mas bien una colección de poemas, música, pensamientos, fotografías, nada de mi propia creación o inspiración. Luego abrí uno con poemas originales y tuve que cerrarlo por razones muy personales. Esta semana tuve una de esas experiencias que me hicieron pensar mucho y sobre todo despertó en mí el deseo desesperado de escribir y no detenerme. Así que marco esta fecha, 1o. de Abril de 2010 como el día inicial de una serie de entradas que no solo espero me ayuden a recordar de donde viene mi socorro y cual debe de ser el tesoro de mi corazón, si no que tambien pueda ser de edificación, aliento o consuelo para muchos otros.

Hace dos días mi esposo me llamó por teléfono a la oficina y me preguntó: Vamos a escalar el volcán mañana? Se refería al Volcán de Izalco, que ha sido desde mi niñez un ícono de majestuosidad, poder, misterio, y recuerdo que cuando estaba en mis primeros años de colegio y caminaba a mi casa, lo veía al fondo del paisaje, imponente, hermoso, y me gustaba mucho ir de visita al Cerro Verde y mirarlo ahí, casi azul, casi perfecto en su forma cónica, pero no me entusiasmaba la idea de escalarlo.

En menos de lo que pensé el tiempo pasó, crecí, me mudé de la ciudad en el interior del país a “La Capital” y luego me casé, formé mi familia, y el volcán pasó a ser un símbolo de mi niñez, de mi tierra de infancia, en palabras de Claudia Lars, y quedó casi olvidado. Hace un par de años y quizá por aquello de que comencé a atravesar esa etapa de “la media vida”, se me dio por ponerme metas a cumplir, cosas que nunca pensé hacer pero que se me ocurrió que tenía que hacerlas antes de morir, o antes que ya no pudiera ser capaz de realizarlas. Y decidí que antes de cumplir mis 45 años quería escalar el volcán de Izalco. Sin embargo, pasó mi cumpleaños numero 45, el número 46, luego el 47 y fui dejando mi reto a un lado, me conformé con ir a hacer un rafting y posponer mi viaje al Volcán. Como surgió nuevamente de mis recuerdos? No lo sé, pero si estoy segura que era el tiempo preciso para hacerlo, Dios me tenía preparada una lección grande.

Pues sin pensarlo mucho, acepté la invitación de mi esposo y me dije a mi misma : Por que no? Tengo que vencer a ese gigante y todo el miedo que me causa el pensar que voy a escalarlo! Y ahí es donde comienza mi lección, cuando me dí cuenta que para vencer todo temor y todo gigante en nuestras vidas es necesario tomar la decisión y dar un paso en fé, creer que podemos hacerlo! Como lo hizo David frente a Goliat.

Debo confesar que esa noche estaba arrepentida de haber dicho que si, y tuve mucha ansiedad, comencé a poner excusas, como midiendo si realmente Ricardo estaba decidido a hacerlo o si yo sería capaz de desanimarlo a él. Pero la decisión estaba tomada y no había marcha atrás. Tenía que vencer al gigante! Cuantos gigantes tenemos en nuestra vida que nos atemorizan, que nos paralizan, que se imponen frente a nosotros y no somos capaces muchas veces ni siquiera de darles la cara por que nos parece más fácil salir huyendo? Acaso no sabemos Quien es el Grande que esta de nuestro lado? Si lo sabemos, pero se nos olvida…

Llegamos al Cerro Verde, el parque natural desde donde salen las caminatas para el Volcán, y estuvimos listos a la hora indicada para recibir las instrucciones del guía turístico y el policía que nos iban a acompañar durante el viaje. Mientras ellos hacían esto, algunas personas conversaban, otras escuchaban música, reían de sus propios chistes, y menospreciaban las indicaciones de aquellos que eran responsables de nuestro bienestar y seguridad. No hacemos nosotros lo mismo muchas veces, cuando Dios nos habla por medio de su Palabra, de nuestros pastores, y apenas prestamos atención a ellos y sus consejos? Algunas personas se dieron cuenta en este momento que no estaban listas, su calzado no era el apropiado, su condición de salud no era la adecuada, etc. y decidieron regresar al parque y posponer la caminata hasta estar preparados. O se dejaron amedrentar por lo difícil que iba a ser la travesía y no quisieron ni intentarlo… Yo me he quedado mucho tiempo en este estado, posponiendo el hacer cosas que yo sabia que debía hacer, por miedo, por que otros decían que no se podía, por que yo creía no estar preparada para luchar, o por pura comodidad. Y lo único que Dios nos pide es que demos el primer paso en fé, El hará el resto.

Comenzamos a bajar las 1,300 gradas que hay que descender desde el Parque hasta la base del volcán, y claro, íbamos muy contentos, todo el grupo haciendo bromas. Cuando llegamos a aquel sitio, me quedé impresionada, ahí estaba ese gran cono casi azul, frente a mi, desafiándome, y aunque iba muy animada, sentí miedo otra vez! Y que tal si me quedo a medio camino y ya no puedo subir? Y si tengo que quedarme sola esperándolos? Y si me desmayo? Y otros pensamientos de este tipo, que lo único que hacen es poner desanimo en los que estamos determinados a vencer gigantes!

Comenzamos a escalar, y lo que al principio era un camino rocoso se fue convirtiendo poco a poco en una misión dura y difícil de escalar. Yo estoy leyendo un libro que se llama “Pies de Cierva en lugares Altos” y justamente pensaba en que yo iba a necesitar esos pies para poder saltar alegre sobre todas esas rocas, para llegar al lugar alto. Por experiencia personal sé que cuando estamos peleando contra uno de esos gigantes a quienes les hemos dado el permiso de que se impongan sobre nuestra vida, no solo necesitamos determinación, sino también fuerza, y mucha voluntad de querer hacerlo, a veces de eso depende el sobrevivir. Pues subir el volcán me lo recordó, tenia que agarrarme de cada piedra, cuidarme de no caminar sobre aquellas que parecían seguras y estables pero que tan pronto las pisaba se desprendían del suelo y rodaban hacia abajo. Y recordaba que nuestra Roca Eterna es Cristo, la única inconmovible, y que en nuestras vidas aparecerán otras cosas o personas de las cuales quizá nos queramos apoyar pero que al final nos daremos cuenta que también son imperfectos como nosotros, o que nos tienen que dejar y volvemos a buscar donde apoyarnos, sin darnos cuenta que Dios está ahí, esperando que nuestras manos se vuelvan a El para asirnos firmemente y no soltarnos.

También había mucho terreno arenoso, y daba un par de pasos pero me deslizaba y retrocedía un poco mas. Solo recordaba las veces que en mi conquista de algún gigante sentía como si no estaba avanzando nada, y que todo esfuerzo era en vano, pero aun arrastrándome avanzaba. Nos encontramos un grupo de jóvenes que nos dijeron que ellas ya no iban a continuar, que estábamos lejos todavía, y sus palabras me desanimaron. Comencé a pensar que nunca iba a llegar, pero veía lo que ya había avanzado y alzaba mis ojos hacia el cráter, y me decía a mi misma que valía la pena seguir. Entonces les dije eso, que no era posible que renunciaran cuando ya habían caminado tanto, y como impulsadas por mis palabras, decidieron continuar y hasta se nos adelantaron. Sucede a veces cuando estamos en medio de nuestras propias batallas viene el enemigo a tratar de desanimarnos, y no es verdad que otras veces nos toca dar palabras de aliento a otros que quieren darse por vencidos? Es increíble, pero escuchando mis palabras de aliento para otros me animaba a mí misma. Las fumarolas me recordaban que el enemigo muchas veces esta enojado y resopla contra nosotros cuando ve que estamos logrando vencerle, el sabe que ya esta derrotado!

Al fin llegamos a la cima! Y el sentimiento de conquista es único! Tenía ganas de gritar y saltar, y no lo hice por que pensé que iba a dar un espectáculo delante del grupo. Inmediatamente comenzamos a caminar alrededor del cráter, no podíamos solamente llegar y tomar un punto, era necesario conquistar y tomar posesión de todo el lugar! La vista era impresionante hacia todos lados que dirigiera la mirada, incluso hacia abajo, la brisa deliciosa, ni siquiera sentíamos el sol que nos quemaba la piel, era un sentimiento de satisfacción tremendo, haber logrado la hazaña. Y pensé que esa es la manera como nos sentimos cuando pasamos la prueba, la aflicción, el valle. Cansados pero contentos, agradecidos con Dios por no habernos dejado solos.

Ahora venia otra parte difícil, bajar del cráter hasta la base del volcán, es parte de la conquista, no podemos quedarnos todo el tiempo aplaudiendo, el proceso también conlleva a veces un poco de dificultad, que puede traducirse en muchos sentimientos que vivimos después de la prueba. Tristeza? Sentimiento de pérdida? Claro, a la carne no le gusta y el enemigo no quiere que estemos en victoria todo el tiempo. Pero si en medio del proceso esta nuestro fuerte Dios no hay que temer. Pues esta etapa fue un poco mas fácil que el ascenso, pero de igual manera había que ser diestro para “deslizarse” sobre la arena y las piedras. En uno de estos momentos me caí, pero hubo una mano amiga que me ayudó a levantarme y a continuar. Bendigo a Dios por los amigos y hermanos que están con nosotros en esos momentos!

Y bueno, terminó el descenso, el gigante había sido conquistado. Y ahora que seguía? Volver al lugar de donde salimos, pero esta vez en victoria. Sin embargo había una prueba mas que superar, subir los 1,300 escalones del parque. No sé ustedes, pero después de una batalla y una conquista, el guerrero viene cansado, adolorido, herido muchas veces. Es necesario descansar un poco, por que a veces justo cuando pensamos que todo acabó nos damos cuenta que aún falta algo…como en las películas de suspenso. O el enemigo se ensaña contra nosotros y no quiere que declaremos la victoria, o Dios aun tiene un ultimo punto que reforzarnos en la lección que estamos aprendiendo. Y puedo asegurarles que subir esas gradas en medio del parque fue lo mas difícil que he hecho en mi vida. Subía cuatro, cinco escalones y tenia que sentarme, agotada, casi sin respiración, casi desmayada. Pero estaba consciente que ya había vencido al gigante, que no podía volver atrás, que en ese momento no había ningún tipo de ayuda que me hiciera el ascenso mas fácil. Deseaba cerrar los ojos y que alguien viniera a recogerme y me cargara hasta llegar al parque. Pero no había otra cosa mas que hacer, solo caminar, seguir, subir, llegar… Justo en el peor momento, cuando lo único que quería era sentarme a llorar y decir : ya no puedo!! “escuché” en mi corazón una voz que me decía: Jesús caminó por ti mucho mas que esto, su dolor fue mucho mas que este que tu sientes, tuvo que cargar una cruz pesada, tu no llevas nada en tus manos, a El le escupieron, le insultaron mientras caminaba hacia su muerte… tu vas en medio de un bosque hermoso, lo único que escuchas es el canto de los pájaros, y las personas que van contigo te van cuidando, te van esperando con paciencia, te dan palabras de ánimo, por que no puedes hacerlo? Por que vas a abandonar tu conquista?

Inmediatamente saqué mi teléfono celular por que recordé que mi hijo me había llenado la memoria del teléfono con alabanzas. Lo encendí, y comencé a caminar… comencé a llorar, pero esta vez de puro agradecimiento en mi corazón, de darme cuenta de lo bueno que es mi Dios, que no me había dejado sola, sino que como decía la alabanza que escuchaba; “ su amor es mas profundo que el océano y su fidelidad mas alta que cualquier montaña..” no podía creerlo, estaba caminando, subiendo la montaña con nuevas fuerzas, y no volví a detenerme hasta llegar a la salida del sendero. Y me di cuenta de las veces que en medio de una batalla, y aun con la victoria que yo sabía que Cristo ya me había dado, mi pensamiento se llenaba de confusión, desánimo o duda, y creía que no iba a poder continuar, las veces que me senté a llorar y le dije a mi Padre que ya no podía seguir, que era demasiado doloroso, que ya no tenia fuerzas. Y la manera como ese espíritu que El ha puesto en mí comenzaba a alabarle y entonces como las cosas cambiaban y esa alabanza era el arma necesaria para tomar nuevas fuerzas y vencer!

No puedo dudar que Dios es fiel, y nunca voy a olvidar esta lección. Y lo único que quiero es que El siga hablándome de esta manera y mostrándome su precioso, perfecto, infinito e inmutable amor todos los días de mi vida, por que soy su hija, su princesa, una perla de gran valor y de gran estima, la niña de Sus ojos!